miércoles, 26 de agosto de 2015

Paseamos: Harrods + Covent Garden (aunque esta vez lo hice sola)

Hola, diciembre?
Como pasa cuando uno anda a mil, llega un momento en que uno se pasa de rosca y la inercia lo lleva a estrellarse con lo que aparezca adelante.
Asi estoy yo, viviendo a las corridas como si ya estuviera a fin año. Me estaría fabricando un invierno londinense con una temperatura un poco mas amable. 
Confieso que si hay algo que me aleja de Londres (lo unico en verdad) es el fresquete del invierno, o sea de fin de año. Ese que mi Sr. Marido (y el resto de mi familia) añora mientras yo disfruto del calor agobiante de nuestro verano.
Calor volvé, te perdonamos.

Pero así, hablando de fríos, esquivando el trabajo y al gato que se quiere aposentar en el teclado de la PC se me antojaron ganas de recordar (escribiendo) el día en que me caminé casi todo el centro de Londres.

Alguien viene leyendo lo que escribo? ese alguien sabrá que me refiero a cuando anduve de polizón en Londres. Los demas alguienes (?!) son invitados a pasar por la etiqueta LONDRES y enterarse que paso. 
Si si, copense y naveguen un toque por el blog.

Ahora bien, el día fue muy largo. Lo comencé mega-desayunando en el hotel, lo continué en los Museos de Historia Natural y Victoria&Alberto y lo iba a terminar paseando por Covent Garden y tratando de hacerme la canchera en Harrod´s.
Naufragué en esto último.

Covent garden, que hoy es mi lugar favorito de Londres, supo ser un mercado de frutas y verduras en la llamada ciudad de Westminster (City of Westminster); originalmente era referido como "el jardin del convento y la abadia" (the gardens of the abbey and the convent) por la Abadía de Westminster y las deformaciones, o porque no decir la evolucion del idioma fueron reduciendo esa referencia a Covent Garden; algo que en castellano seria: covento -sin la N- jardin. 
Es una gran feria, con cafecitos y musica en vivo. Con el museo del transporte (al que honestamente no fui) y a pocas cuadras de la celebre calle BOW protagonista de tantas novelas de Lisa Kleypas.  También es zona de teatros y restaurants.

En mi itinerario de vuelta al hotel pasé por Harrod´s para horririzarme, una vez más, por lo que salen las cosas de marca. Tuve la vaga idea de comprarme algo que estuviera en liquidacion, medio regalado, hasta roto, pero no habia tales articulos. Tal como mis zapatillas y me mochila desentonabamos con la esfinge egipcia de una de las entradas, que por cierto tenía a su lado una escalera dorada; esos articulos desentonan con Harrods.
Lo que si descubrí es que el patio de comiddas no es impagafable, merendé y me llevé algunas cositas al hotel.

Al final, mostré la hilacha... compré comida....