miércoles, 17 de junio de 2015

Sobrevivimos: el año de Vicente

Últimas horas del día del ingeniero del 2015.

Este año, como el anterior no reparamos mucho en ese tema, aún deseándote un felíz día al Sr. Marido Marce, porque Vicente supo irrumpir en nuestras vidas para no poder prestarle atención a muchas otras cosas.

Me gusta pensar en lo que estaba pasando hace un año. Era la primer noche los tres, pensamos en los gatos que estaban esperandonos en casa para dormir todos juntos luchando contra el frío en la cama y no pudimos pensar en nada más porque el primogénito no cerró un ojo en toda la noche. Que noche terrible.

Hoy, ahora, duerme hace un par de horas y promete hacerlo hasta las 7 de la mañana. El instinto me dice que debo dormirme ya pero como no es poca cosa llegar al año con el bebé en una sola pieza voy a seguir escribiendo un rato más contando los momentos en que supimos que somos unos #padresdemierda.

1) El primer control: Cuando nos dieron el alta de la clínica le hicieron al bebé una extracción de sangre para chequear no se que cosa a importantes, una de ellas la bilirrubina. Lo teníamos que retirar en 15 días y llevarlo al control pediátrico del primer mes... pero nos olvidamos. Afortunadamente, el analisi dio bien y no había urgencia.


Aca el instinto me ganó y que quede dormida... asi que ahora miercoles, sigo.

2) El caloventor: Esta es grosa. Habiendo nacido casi en invierno, hace mucho frio. Y siendo un recien nacido, el baño, como casi todo es motivo de llanto. Así, en mi desesperación bañando al bebé y tratando de solucionar el tema "frio en el baño" pusé el caloventor demasiado cerca de la bañadera para que calefacciones rapido. Afortunadamente, el padre llegó para avisarme que si lo acercaba un poco más salíamos en crónica.

3) La muda de ropa inexistente: Como ademas de ser padres primerizos, somos un cuelgue; entonces durante mucho tiempo salimos a la calle con el bolsito divino con pañales y toallitas, pero sin muda de ropa y un par de veces tuvimos que volver a casa con el bebé envuelto en una manta porque se ensuciaba mucho y no teníamos que ponerle.

4) Lactancia en posiciones poco ortodoxas: aca somos teta-friendly - o como nos dijeron en la clínica "amigos de la lactancia materna" ... esas enfermeras satanicas vestidas de rosa que venian a la habitacion unicamente a burlarse de nuestra incapacidad de dormir a Vicente .... - y llevamos la cosa un poco más allá. Hay registros de teta en la ducha, teta con bebe parado y teta caminando.

5) Teta y drogas: Hace poco anduvimos por las Europas. Para nuestra sorpresa, Madrid de noche se tiñe un poco de vicio. Juego, chicas ofreciendo sus servicios. Ya es malo que hayamos estado cerca de la medianoche paseando con un bebé; pero lo que es peor es que nos ofrezcan droga a nuestro paso.

6) La palabra que no era: contandole a unos amigos con los que nos encontramos en el viaje lo ocurrido en el Pto. 5 la frase fue asi: "... y no sabes, estabamos con el cochecito y nos dijeron hachis hachis... que hdp!" a lo que sentimos una vocita que dice: "aaaachiiis". Listo, primer palabra del bebé... droga. Punto cumbre de nuestra realdiad de #padresdemierda. Por suerte, apelamos a mir resfrio para contestar "siiii achis como mamá" y la zafamos.

7) La rutina inconclusa: a un año del nacimiento podemos afirmar que el bebe tiene una mejor rutina de comidas y siestas que nosotros. Se levanta a las 7, se duerme a las 22; almuerza, merienda y cena a los mismos horarios. Cosa que nosotros nunca supimos hacer por lo que dejamos que él nos marque el tiempo. 

Invito a todos los que nos conocen a recordarnos otros momentos #padresdemierda, porque debe haber mil mas. 
Lo importante es que a pesar de todo en esta casa hay mucho amor.