martes, 24 de marzo de 2015

Disfrutamos: El Bautismo de Vicente

Hace como 5 meses que lo venía diciendo.
En marzo bautizamos al bebote y vamos a estar todos vestidos de verde y blanco.
La idea era festejar lo mas cercano al 17 de marzo, día de San Patricio, vistiendo los colores que lo caracterizan.
Nadie me creía, todos me preguntaban y repreguntaban si se tenían que vestir de verde. Lo más jocosos preguntaban qué verde tenía que ser.
Creo que en el fondo nadie me creía capaz de pedirle a mis invitados que se vistieran de determinado color, y por sobre todo, creo que nadie se imaginó que me iban a hacer caso.


Sin embargo, ahí estuvimos (casi) todos en la Parroquia San Patricio de Belgrano bautizando a mi bebe vestidos de verde. Papis, padrinos Cinthya y Pablo, y bebé; junto a otras como cuarenta personas nos sumergimos en una tarde llena de treboles.

El bebote tuvo dos cambios, el primero "estilo leprechaun" de short verde, camisa blanca y tiradores, a cargo de los abuelos Ana y Nestor; y el segundo, para el brindis, de chomba verde agua y short blanco. Estaba her-mo-so (baba baba babaaaaaaa).
Los papis nos vestimos en verde esmeralda. Papi en Prototype, mami en Zohue y Markova con botitas de Sarkany (gracias Santander Rio por el gran descuento gran) por recomendación del alter ego de la madrina, Queestendencia.com.

En la casa de la abuela Silvia hicimos un brindis con mesa dulce a cargo de Dolcezza Annunciata (el alter ego de la tía Jess) y una increíble cantidad de comida gracias a la no tan copada dueña de la panadería que nos armó un pedido para cuarenta personas pero que comían por dos cada una. 

Yo no comí nada, casi no tomé nada (salvo cuando me quise servir un vaso y tiré toda la gaseosa sobre el mantel) y entré en el estado de shock en el que me sumerjo cada vez que me convierto en anfitriona de más de diez personas. Basicamente me convertí en un ente "pululante" entre los invitados y los tréboles que colgaban del techo. Mis amigas me ponían comida en la mano cuando me veían pasar. Tristísimo.

Pero lo bueno es que a pesar de mi impericia, y gracias a la pericia (!?) de los tios Pablo y Jess, nuestros invitados pasaron una hermosa velada y nuestro bebé tuvo un hermoso baustimo, repleto de buena onda, de amor, y obviamente de objetos verdes.

A continuación, fotos, y hasta la próxima; que puede ser tranquilamente, dentro de 2 meses. je je je.