lunes, 23 de febrero de 2015

Fotografiamos: Kyoto de noche + reflexiones sobre dormir

Estos dias, estos momentos, en que me siento en la pc sabedora de todo lo pendiente para hacer, pero tan, pero tan quemada que solo me surje hacer un texto catartico. 
Pensaba titularlo "por suerte estamos durmiendo mejor" pero mi cabeza me contesto instantáneamente (si, porque de un tiempo a esta parte me hablo y me contesto) "solo que mi cuerpo no parece notarlo".

La verdad es que no lo nota en lo más mínimo. Voy sumando dolores desconocidos (como el de cuero cabelludo) a los ya conocidos (como el de la muñeca derecha) por lo que nada me hace mas feliz que el finde largo que se viene en unos dias.
Es muy loco saber que el finde no me garantiza dormir bien, pero si me garantiza poder sumarme a las siestas de mi bebote!! Venimos con una jornada de sueño desde la medianoche a las 7 de la mañana (con alguna que otra interrupción) y dos lindas siestas de 9 a 11:30 y de 14 a 17:30 aprox.... y mientras, mami y papi sufren porque deben peremanecer despiertos. Porque el telefono suena, por que los mails llegan, porque también llega el cartero, porque la vida sigue mientras el rey de la casa -y sus hermanos secuaces - duermen.


Esto me lleva a mi querido Japón y el jetlag. Esos increibles dias en que dormir como el c....o tenía su encanto. Nos levantabamos a las 6 de la mañana, hacíamos una siesta a la tarde y nos dormiamos temprano; que en realidad se traducia en levantarse a las 6 de la tarde, hacer una siesta de la medianoche a las 3 de la mañana e irse a dormir a las 8 AM como si dueramos dos adolescentes de viaje de egresados. Hasta eso de copado tiene Japón.

Así se dan las fotos de la publicación, Japón dormía y nosotros, bien fresquitos, salíamos con nuestro chiche nuevo, el trípode, a capturar imagenes en una de las intersecciones mas importante de Kyoto. La última foto es la entrada del apart en el que nos hospedamos.

Los dejo y aprovecho para acomodar un poco la casa mientras en bebote continúa de siesta.