lunes, 7 de julio de 2014

DiariosdeViaje: Museo de Hielo + GlacioBar

Como nos estamos muriendo de frío, y como antesala de las que siempre son las dos semanas más frías del año (lease las últimas dos de julio), decidí publicar las fotos de uno de los lugares más fríos en los que estuve en los últimos tiempos.
Hablo del bar de hielo de Gancia, ubicado en el Museo del Hielo de El Calafate, Santa Cruz.

Primero hablemos del Museo; se llama Glaciarium y para ir hay que tomarse un micro gratuito que sale del centro de El Calafate. La entrada ronda los $100 y tiene incluida la entrada al GlacioBar. Se puede comprar en las casas de turismo de la ciudad, tanto como en el museo mismo sin variaciones de precio; e incluso puede comprarse la entrada del museo o la entrada al bar por separado.
Nosotros compramos todo.

El Museo apunta a la formacion de los Glaciares, a sus movimientos y a los exploradores que recorrieron la zona y la fueron poblando lentamente. A medida que se lo recorre se entiende porque tantos nombres europeos para denominar las cosas. Tiende a ser un museo muy grafico e incluye un micro cine donde se proyectan documentales 3D (divino el Sr. Marido en la última foto). También uno se salpica con un poco de la historia de la Patagonia y sale del museo considerando a Antoine Saint Exupery un paisano y al Perito Moreno un verdadero héroe nacional.
Dato importante: la P. de Francisco P. Moreno, no es de Perito, sino de Pascasio, su segundo nombre; y adquirió el apelativo de Perito cuando fue el perito de parte de la Argentina en una de las primeras contiendas con el país vecino Chile relativas a los limites de ambos territorios.

Hasta aquí, todo muy educativo; pero nosotros no podemos pasar por un lugar sin un poco de boludeo. Acá es cuando entramos al bar de hielo. Se llama GlacioBar y se encuentra en el subsuelo del museo. Al entrar te entregan una capa y unos guantes, ya que por más que uno este en el sur, el abrigo que se lleva no es suficiente. Se permanece en el lugar 25 minutos, más no, porque no hay capa que aguante; y porque en realidad no es un bar como los que hay en la calle Reconquista, sino más bien la experiencia de estar en un lugar construido enteramente en hielo (nota de la autora: no ir a buscar pareja, ni ligera de ropas). La entrada, de todas maneras, incluye barra libre -que el Sr. Marido ha aprovechado por los dos- de bebidas alcholicas de primera linea -que si tuviera alguna idea de alcohol recordaría, pero no es el caso-.

Más info del Museo del Hielo y del GlacioBar a c á! Y fotos, más abajo.











Esto es todo amigos!