viernes, 4 de julio de 2014

Disfrutamos: Mamma Mia

Pese a lo que puede prometer el titulo, esta publicacion poco tiene que ver con mi bebe.
Bueno, no del todo... se relaciona con mi bebe si tenemos en cuenta que me senté en la pc a escribir ALGO porque hace como 2 horas que tiene intervalos de llanto, estoy a punto de matar a todo el mundo y quise cambiar el impulso de ponerme a jugar al Candy Crush por algo medianamente mas productivo.

Afortunadamente su papa consiguió calmarlo, lo que me hace preocupar cada vez más por el hecho de encontrarme sola el lunes que viene con el bebe cuando él vuelva a trabajar... por lo que me sumerjo mas en lo profundo de este recuerdo londinense e intento olvidarme de todo un ratito.

Hubo una noche en Londres, en la semana en que el Sr. Marido Marce estuvo trabajando y yo estuve de ocupa, en la que me tuve que buscar algo para hacer ya que él tenía una cena de trabajo. Sumando mis ganas de ir al teatro y lo mucho que a Marce le desagrada ir, buscar una comedia musical fue una gran opción. 

Como buena lectora de novelas romanticas (dicho sea de paso, tengo varias en venta ... hay que hacer espacio para el baby...), el Mercado de Covent Garden es una locación que me conocía de memoria sin haberle puesto un pie encima nunca. Por esto mismo, a la hora de elegir el teatro para ir prioricé los de esta zona a los que se encuentran por Picadilly Circus.
Salí del hotel, me tomé el subte, me bajé en la estación Convent Garden; que es una de las que  todavía conservan su fachada antigua; y me fui a pasear por el mercado. Elegí un barcito para cenar temprano, como se acostumbra allá y a la hora en que acá nos estaríamos tomando unos mates, y me metí en el Teatro Novello a la última función del día.

Qué me puse? este tópico es re re re importante, no solo por el auge del street style y todo eso, sino porque mi mamá siempre me dijo que al teatro había que ir bien vestido. Así las cosas, me puse un vestido de encaje comprado en Notting Hill (de esos que usan toooodaaaas las chicas en Londres), un piloto de Tommy y una pashmina que me regaló Marce, unas medias de corazoncitos traidas de Japon y unas chatitas. Digamos que me las arreglé bastante bien con lo que había llevado para una semana de polizonte. Mirando la foto -que está al final- me pregunto porque me esta costando tanto dejarme crecer el pelo y que pasó con ese flequillo largo al costado que perdí en algún momento.
El interior del Teatro, cuya apertura fue en mayo de 1905, era preciosa y ameritaba no ir en zapatillas... aunque varios de los otros asistentes asó lo hicieron; e incluso sacaron sandwiches para comer durante la funcion. Que opinará mi mamá de esto?!

La obra fue una fiesta, no se podía esperar más de una selección de canciones de ABBA; y tengo que reconocer que el hecho de conocer ya la obra y solo pretender escuchar música coloboró a que la pase bárbaro ya que si dependía de lo que podía entender de un inglés británico super cerrado, hubiera estado al horno (conclusión: menos mal que no elegí ir a ver Los Miserables!!)

Terminada la función debía encontrarme con Marce y sus compañeros de trabajo en un restaurant Marroquí de la zona. Y este fue el momento más londiner de mi vida. Era de noche, lloviznaba y había poca gente en la calle. Salí con mi mapita y me di cuenta que podía llegar al lugar sin consultarlo. Lo guardé en la cartera y empecé a caminar sintiendo que estaba ayudando a Sherlock Holmes a resolver un nuevo enigma. Cumplí con mi objetivo y llegué a la cita con una sonrisa en la cara.

Ahora en cambio...es sábado a la mañana, estoy en bata y a oscuras en el living para que no se levanten los muchachos. Los gatos no pueden creer verme sin mi retoño encima y yo me pregunto si estará durmiendo bien en la pieza. Lo único en común con ese dia es que hoy también llueve. Cabe aclarar que intenté terminar este texto infinidad de veces, que ninguna pude hasta ahora pese a no tratarse del traslado de contestación de demanda que me mira de reojo desde el estante de las carpetas de trabajo. Que pasará cuando me disponga a escribir eso? solo Dios lo sabe; y lo sabrá el lector si cuando me agarre el próximo ataque de "quiero evadirme del mundo" me siento a escribir acá y no a jugar al Candy Crush.

Para despedirme, fotos!


Foto: Internet
foto: internet
foto: internet


Buen sábado!!