sábado, 14 de junio de 2014

Comimos: Pancakes en Tokyo

Mientras seguimos esperando la llegada de Vicente, que dicho sea de paso, ha hecho perder en las apuestas a más del 90% de quienes arriesgaron, incluidos sus padres; se me antojo hablar de una de las cosas que más me gusta. Que es comer.
Pero para aportar al mundo algo más que un "me comí unos pancakes riquisimos en Tokyo", antes de hablar de los pancakes, voy a hablar un poco antes sobre el lugar y cómo llegamos a él.

Cuando llegamos a Japón encontrar lugares para comer nos resultó raro; dificil no es la palabra adecuada, pero los cierto es que sencillo tampoco fue. Cuál es el tema? el espacio. 
Nosotros estamos acostumbrados a que los locales de comida estan en planta baja, o como mucho tienen un segundo o tercer piso, pero que les es propio. Seguramente cuando lean esta última frase no entiendan a que me refiero, o con la mejor de las suertes lo asocien con locales gigantes de varios pisos, como el Burguer King de Cabildo y Olazabal. 
Lo que se da en Tokyo es otra cosa. Son edificios, como los de departamentos u oficinas pero con locales comerciales. Se entra a un pequeño hall, donde hay un ascensor a cuyo costado hay un cartel que dice qué hay en cada piso. Igualito a los edificios de oficina de la zona de tribunales, pero en lugar de leerse "Primer Piso: Cuchuflito Abogados; Segundo Piso: Estudio Contable Merengüito..." se lee "1: Asahi Sushi, 2: Kahemi Cafe".

Nos dimos cuenta de esto siguiendo la gigantografía de una merienda que prometía dejarnos sin ganas de cenar, nos paramos al lado del cartel sin encontrar la entrada hasta que notamos una marea de gente que entraba y salía de dos ascensores próximos al cartel. Siendo aún más perspicaces llegamos al cartel con los pisos y los nombres de los locales y nos mandamos.

Llegamos a un séptimo piso, si mal no recuerdo, y nos encontramos con un local hecho para chicas -pobre mi Sr. Marido- era un piso decorado en madera con lamparas con caireles y mesas llenas de grupitos de amigas.La vajilla era rosa, con florcitas, y la presentación de los platos -todos ellos super dulces- era soñada. 
Nos pedimos un pancake con helado crema y frutos rojos, una chocolatada y un cafe con leche. Todo exquisito. El resto de la carta incluía dulces de todo tipo, tortas de chocolate, asi como licuados y cafeteria.
Descubrimos en este lugar, asi como en otros locales, que si bien en Japón no se sabe bien que hacer con la comida occidental (te pueden servir un plato de pastas con ensalada de lechuga y tomate y papas fritas .. ?!) la manera de reproducción era sublime. Los gustos exactos; las preparaciones sabrosas. Comer en Japón fue una experiencia inolvidable.

Las fotos de esta publicación son del Sr. Marido Marce, por eso se me ve a mí en la última junto a mi cafe. Tengo mi peinado de trenzas marca registrada -que no se ve casi nada- y un vestido de encaje que compré en Paris y que a d o r o!!

Esto es todo por hoy!... llegará Vicente antes de la próxima publicación??