sábado, 22 de marzo de 2014

YoMama: Explotó la panza

Ya sabíamos que ese día iba a llegar, el día en que la pancita simpática se convertiría en una pelota. Así estamos ahora. Redonditos. Y con muuuucho más movimiento. 
Tambien estamos sentaditos mirando hacia adelante la mayor parte de tiempo; sin signos de intentar acomodarnos para el parto; y más bien cómodos del lado derecho de la panza. Todo indica que vamos camino a la cesárea.
Tomaremos apuestas a partir de la semana 30, es decir, el día 30 de marzo. Vayan pensando cuándo y cómo nace, porque habrá grandes premios (!?).

Hemos descubierto que Vincent reconoce la voz de su papá y que le gusta la música; cosa que no nos sorprende. De hecho, si no le gustara estaríamos considerando que es adoptado aún estando alojado donde está. Tenemos una leve sospecha de que prefiere a los muchachos de Liverpool, aunque también sospechamos que los movimientos que hace se corresponden a los bailes y gritos de su madre, o sea yo.


Afortunadamente ya pasaron las épocas de calor sofocante y hambre voraz. Aún así, nos fuimos unos días a comer y tomar frio al Calafate.
No conocía el sur, ninguna localidad, y uno de los principales motivos para preferir cualquier otro destino era precisamente el f r i o. PERO habida cuenta de los calores que venía padeciendo, de repente el viento patagónico me pareció el mejor compañero de vacaciones que pudiera haber. Fue fantástico advertir que frente a los glaciares, con todo el cuerpo helado, la pancita era la unica parte del cuerpo en la que no sentía frío. Seguramente vaya publicando fotos de las mini-vacas de aquí en adelante.
Además, tuve la oportunidad de empezar a probar el guardarropas de otoño-invierno, para darme cuenta que en esta temporada también tengo inutilizada casi la totalidad de mis prendas.
He advertido que la "pancita" ya no me entra en muchos de los vestidos que pensaba usar y que la mayoría de los tapados, camperas y sacos no me cierran. Iupiii! NOT.

Ahora unas fotos que dan cuenta de lo que ha crecido la panza.
La primera es de principio de febrero, super producida para el casamiento de una amiga y no-tan-producida para ir a cenar por el día de los enamorados.
En la segunda estoy en el hotel del Calafate, con mi uniforme de invierno (vestido+calzas+botas) y con más panza.

Y la última foto, y seguro más linda, es de mamá, papá y Vicente almorzando en el Museo de Hielo en El Calafate.
De a poco vamos cayendo en la cuenta de que en breve seremos tres, o mejor dicho 5 (a no olvidar a los dos hijos-gatos). Los hermanitos-gatos que se duermen apoyados en la panza y no se mueven cuando el bebé patea, pero sí cuando la mami se acomoda para dormir mejor. Se turnan para estar al lado mio y si me levanto durante la madrugada y no vuelvo a la cama en pocos minutos me van a buscar a donde esté; cosas que antes no hacían. Estarán locos? Estaré loca yo? Todo puede ser. Por lo pronto los notamos más mimosos.

Los dejo por hoy. Ya habrá más "cronología de panza", porque según dicen, la cosa se va poniendo cada vez más divertida.

Besos!!