miércoles, 26 de febrero de 2014

Comimos: Pastas en Little Italy. Donde mas?

Continuando con mi afición por la comida, a cual llama poderosamente mi atención cuando veo las foto que publico en Instagram, hoy tuve ganas de recordar un almuerzo en particular en Nueva York.
También tiene la culpa de esto una amiga que hace instantes acaba de contarme que viaja a la gran manzana en menos de un mes. Creo que no la estoy queriendo nada en estos momentos... Endiviosa yo? ajajja

El almuerzo en particular fue un domingo al mediodia. Elegimos pastas, y como no podía ser de otra maneras, fuimos a buscarlas a Little Italy, el barrio italiano de Nueva York.


Este barrio esta conformado por un grupo de manzanas cerca del Soho, en que se asentaron los inmigrantes italianos una vez radicados en Estados Unidos. Las podemos ver en las mas famosas peliculas mafiosas norteamericanas, como El Padrino.
Hoy en día, y como muchas personas me dijeron antes de viajar, Little Italy esta siendo cercado y ocupado por el Barrio Chino; su barrio vecino que solia comenzar al cruzar la Canal Str.
Asi las cosas, son aproximandamente 4 cuadras repletas de restaurantes italianos; siendo la calle principal la Mulberry Str.

Elegimos uno al azar y nos sentamos.
Pedimos nuestros respectivos platos de pastas, y comenzamos a esperar.
Nos trajeron una panera con un frasco de aceite de oliva. ??? Lo miramos, no tuvimos otra opcion que recurrir al viejo trucho del viajero incorporado en Japón denominado "mirar a la mesa de al lado a ver qué hacen". Que hacian? tomaban un pedazo de pan, lo cortaban con la mano y le echaban un chorrito de aceite. De ahí, a la boca.
Jamás se me hubiera ocurrido comer pan con aceite, pero no lo iba a dejar de hacer. Todos los trenes me dejan bien. Después lo asocié con el pan con manteca, la cual si se sirve caliente al derretirse toma la consistencia del aceite. Fue el momento en que dejé de sentirme una viajera en experimentacion para sentirme una tarada por no haberme dado cuenta antes.
Igual me comí media panera.
 Ah! si... y me tome una copita de vino blanco....

Llegó mi plato, sorrentinos con salsa scarparo. Un plato que tiene tomate, tiene albahaca, tiene queso... es decir, lo tiene todo.
Delicioso. Una salsa exquisita, como muy pocas veces probé en Buenos Aires; que fue arrazada con la otra mitad de la panera.

El postre fue obvio. Los que me conocen ya saben que pedí, los que no me conocen -y caen por aquí magicamente- ya verán que la insistencia con este postre en cansadora. Nombre del postre Tiramisu.
Fue lo más cercano que estuvimos en nuestra vida de comer un tiramisu made in Italy y lo disfrutamos cucharada a cucharada. De hecho, llegamos a sentirnos mal porque en algún momento, indefectiblemente, se iba a terminar. Hasta la fecha, y por unanimidad en la pareja, el mejor tiramisu que hemos probado.
Una vez terminado el almuerzo, y con la pancita bien llena, nos dedicamos a pasear por el barrio, y sacar fotos.
Las primeras son del restaurant al que fuimos, Taormina.
Hélas aquí...
 

El día en que recorramos Italia podremos decir con cuanta exactitud este barrio tiene ganado el nombre de Little Italy.