viernes, 27 de diciembre de 2013

Comimos: Mill Cafe

Hubo una tarde en la que fuimos con el Sr. Marido a recorrer los outlets de la calle Aguirre en busca de un par de zapatillas para él... y por qué no alguna que otra cosita para mi. Esa tarde se nos antojó tomar una merienda, y decidimos ir a un barcito, en la esquina de Scalabrini Ortiz y Castillo, por el que habíamos pasado con el auto buscando lugar para estacionar.
El barcito es Mill Cafe.
Si bien la fachada cuenta con algo de "arte callejero no muy prolijo", no deja de ser un hermoso local.

El interior es muy a mi estilo. Muebles viejos, vajilla vieja, espejos, libros, colores. Lo interesante es que eran un compendio de muebles y objetos totalmente diferentes entre si; sobre todo la vajilla, no creo que hubieran dos piezas del mismo juego.
La atención es muy buena, hay conexión a internet pero solo se manejan con efectivo.
El menú cuenta con platos para almuerzo y cena, asi como para desayunos y meriendas.

Ahora vamos a lo rico del lugar... Qué pedimos?
Un capuccino italiano para mi, un cafe con leche para Marce y un sandwich de salmon ahumado y rucula en pan tostado con un suave aderezo de manteca. Debido a mi reticencia a comer pescado tuve un poco de miedo ante la elección, que resultó en absoluto infundada.

Cuando entramos al local, Marce observó sobre el mostrador unos cuadraditos de dulce de leche y coco, y como sentió que faltaba algo dulce después del sandwich salado, pidió el último que quedaba. Otra delicia!



Hasta la próxima.