domingo, 22 de septiembre de 2013

Disfrutamos: cosas de novia

Llegamos al 22 de septiembre!! 
Pero a ese 22 de septiembre no llegamos así nomás. Hubo toda una transformación de la persona que se ve todos los días, de chatitas y a veces (SOLO A VECES) ojeras a la novia radiante.

Comenzamos con el maquillaje. Estuvo a cargo de la Tía Fabiana, no porque ella me maquillara, sino porque ella elegío el estudio Brandt Maculan y fuimos juntas a la prueba de maquillaje. Era un maquillaje suave, debido a que no suelo maquillarme mucho aunque marcaba mis rasgos cosa que para las fotos estuvo genial.
Fue un flash salir a la calle e irme a trabajar así producida.


El peinado estuvo a cargo de Natalia Soledad Bogado, recomendación de Rocio, una amiga que se casó unos meses antes que nosotros (con el mejor amigo de mi Sr. marido :) ). El peinado era una trenza alrededor de la cabeza, un batido en la coronilla y esos rulitos que se ven en la foto. La idea era aprovechar los varios colores de mi pelo.

El ramo, y tambíen por recomendación de Rocío, se lo encargué a LM Flores. Era en blanco y rosa, pero no me pidan que les diga las flores porque no las sabía ni cuando lo llevaba por la iglesia. Creo que las rositas era Lisiantus, que aprendí que la última letra era una "s" y no una "n" recién cuando lo busqué en Google para ver si existía ese nombre para una flor. Era muy bonito, super delicado.

Por ultimo, el vestido! Era de Celina Valiente y además de lo lindo del vestido, lo que con mayor frecuencia recuerdo es lo que me divertí mientras lo iba haciendo. Íbamos con mi mamá, por que su vestido también fue de ella y nos moríamos de la risa.
El vestido tiene escote Marilyn y falda irregular en muselina con apliques. En el escote tenía un encaje bordado y venía acompañado de unos manguitas con apliques haciendo juego.
Me quedó pintado al cuerpo, no se movió ni un solo milímetro a la largo de la noche, y eso que bailamos, saltamos y me revolearon por el aire.
Esta foto la sacó mi amiga Gi durante una de las pruebas y la segunda foto es del hotel en donde nos cambiamos las testigos, mi mamá y yo antes de la fiesta.

Como detalle final, esto es toda la ingeniería que sostenía mi peinado. Terminada la fiesta, y mi marido desmayado de sueño, yo estuve 45 minutos sacándome el peinado y el maquillaje para irme a dormir... pero que linda que estaba!!