miércoles, 19 de junio de 2013

DiariosdeViaje: los honores de Escocia, el Castillo de Edimburgo, Royal Mile y Catedral.

Los miércoles de aquí en adelante me voy a dedicar a seguir con los diarios de viaje. afortunadamente (sobre todo para mi) tengo muchas vacaciones sobre las que hablar! :)

Ahora, sigo con Edimburgo, allá por agosto del 2011. ese día nos tocaba visitar el castillo de Edimburgo; ese que mostré en fotos anteriores, que se alza como un gigante sobre la cuidad.

Para llegar caminamos, primero las diez mil cuadras que nos separaban del centro estando en el hotel, y después, la "Royal Mile" o camino real. Este camino comienza en el castillo de Edimburgo y termina en el Holyrood Palace, aunque nosotros lo hayamos recorrido al revés. Este ultimo palacio es el favorito de la Reina Elizabeth, un par de días después entenderíamos por qué (y ustedes también, porque lo voy a explicar en otra entrada).
A lo largo de todo el camino, y como la ciudad esta construida en altura, hay callejones o closes (en ingles) que unen las calles "de arriba" con las de "abajo". Muy pintorezco, salvo que en el medio haya un barcito....



De más está decir que hice algo de shopping. En esta cuadra están las grandes recuerderias, las casas con artículos típicos y locales de marca de la zona. Lo que más destaco, la cantidad de tartanes y kilts, que es el nombre original de las famosas polleras masculinas escocesas, con telas escocesas de todos los colores, y por supuesto, el local con mi gorro de foquita. - ver gorro de foquita AQUI :) -

Con algunas bolsitas en la mano (que no tenían el gorro de foquita pero si un monedero de la casa Ness http://www.ness.co.uk/ y alguna que otra cosa mas) llegamos al castillo. 
Como primera impresión, creí estar entrando a una película de Indiana Jones. No me digan que esas figuras en la puerta de entrada no parecen salidas de "Indiana Jones y la ultima Cruzada".

El castillo en su interior es super austero; porque es un castillo que fue sitiado miles de veces. Quien tomara este castillo dominaría Escocia, y así los ingleses lo ocupaban, los escoceses los recuperaban, los ingleses lo ocupaban, los escoceses los recuperaban y así sucesivamente. Cada vez que esto pasaba se lo prendía fuego y se lo restauraba. Cuando digo que se lo prendía fuego no exagero.
La ultima vez que fue ocupado por los ingleses quedo semi-abandonado hasta que la entrañable Reina Victoria dijo "necesitamos turismo en Escocia", lo mando a refaccionar y le puso algunos cañones para que parezca mas aguerrido.
En el año 2011 se produjo una reinauguración cuando Elizabeth ordenó que se lo vuelva a poner en condiciones. Aun así, sigue siendo un castillo de construcción defensiva y pedregoza muy, pero muy distinto a otros castillos, como los franceses.
Sin embargo, lo más hermoso es la vista panorámica de la ciudad. Hay a continuación dos fotos de esto, que valen mucho mas que mil palabras.

En este castillo se encuentran los denominados "Honores de Escocia", que realmente merecen un párrafo aparte. Este nombre es el que ostentan las joyas de la corona escocesa. Estos son: una corona, una espada, un cetro con una piedra de cuarzo y una piedra. Ya el cetro con una piedra de cuarzo suena raro; uno asocia la palabra joyas a piedras preciosas y que el cetro sea de cuarzo es raro, lo podemos entender por la austeridad escocesa y por el saqueo permanente de los ingleses. 
Ahora lo de la piedra es increíble. Es la piedra de la coronación, es aquella sobre la cual debe sentarse el monarca al momento de su coronación. Pequeño detalle, no existe algo así como la coronación de un rey escoses toda vez que Escocia forma parte del Reino Unido, y por ende, reconoce como rey al Rey de Inglaterra. Es por eso que esta piedra estuvo durante años en la Abadía de Westminster, siendo ubicada debajo del trono de Rey para que nadie pueda erigirse a si mismo como Rey de Escocia.
Obviamente que llegada la modernidad, a los escoses esto no les cayó en gracia que durante 500 años la piedra estuviera en Londres, por lo que aprovechando un descuido, se llevaron la piedra de nuevo para Edimburgo. Esto puso a la luz el debate relativo a que la piedra pertenece a Escocia y era injusto que estuviera en tierras inglesas, por lo que los ingleses, después de años de negarse no tuvieron mas opción que devolverla con la condición de que viaje a Londres en la coronación de cada nuevo monarca.

Por último, la catedral de Escocia; una vez ya devuelta en la ciudad. No van a ver muchas fotos de la misma porque había que pagar £5 (cinco libras) por cada foto, cosa que  n o  pensaba hacer. De todas maneras, lo que mas se destaca es el interior en azul y blanco, los colores de la bandera escocesa.

 
Con esto termino por hoy!

pd: cuantas están considerando viajar a Escocia para traerse una de las carteras de Ness?