miércoles, 29 de mayo de 2013

Comimos: Arroz con pollo como el de mi mamá


hace un par de años que vivo con mi novio, ahora sr. marido. para ser exacta, un par de pares.
intenté en reiteradas oportunidades reproducir en mi cocina alguna de las exquisiteces que cocina mi mamá, pero no siempre tuve buenos resultados. algunas veces me sorprendí de mis habilidades, otras comencé a pensar en que cenar en la casa de mi mamá todos los días era una excelente idea.

hoy estaba extrañera; no se fue el frío, la lluvia que me agarró ayer o la pequeña ración de ensalada que resultó ser mi almuerzo; pero tuve ganas de comer algunas de cosas que comíamos con mis hermanos en casa cuando volvíamos del colegio.
resultado: intento de arroz con pollo.


ingredientes: piqué cebolla (bien chiquitito), corté un morrón rojo en cuadraditos (una innovación personal en la receta), corté en cubitos una pechuga de pollo, preparé una taza de arroz y abrí una lata de arvejas.
preparación: se pone a calentar una cacerola mediana, cuando tomó calor, se pone a dorar la cebolla con el morrón. una vez que se pone transparente la cebolla, hay que poner a cocinar el pollo. cuando el pollo ya esta sellado (cocinado por fuera), hay que poner el arroz (sin cocinar) junto con un caldito de pollo y un poco de azafrán. se deja cocinar unos 30 segundos y se hecha una taza de agua. esto va a hacer que el arroz se hidrate y se cocine. cuando rompe hervor ese juguito de caldo y azafrán hay que poner la preparación a fuego bajo y ... esperar. si es necesario hay que agregar un poco mas de agua.
en aproximadamente 20 minutos tiene que estar el arroz y el pollo bien cocido.
toque final, a los 15 minutos de cocción (o 5 minutos antes de que esté listo) se agrega media lata de arvejas, con jugo y todo.
en la primer foto se ve la preparación en proceso. 
en la segunda y en la tercera, la mesa preparada en casa, una vez terminado el partido de boca. otra recuerdo hermoso que me trae esta receta es que fue mi primera aproximación a la vajilla oriental. recuerdo ser muy chiquita y pedirle a mi mamá que me sirva el arroz en cazuelas (ella tenía unas marrones que me re re re gustaban). es por eso que mi mesa esta noche se viste de japón con un juego que me regaló mi mamá hace un par de cumpleaños.
y en la última, mi mamá! que linda que es!!