miércoles, 1 de agosto de 2012

DiariosdeViaje: 4 días en Paris - Louvre, Opera y el picnic en los Campos de Martes

el 1° de agosto fue tan agotador como el 31 de julio!!

nos levantamos tempranito y nos hicimos un desayuno con el set de té y tostadas del hotel. amé con locura ese set, dos hermosas tazas, amplia variedad de té, fresquitos con mermelada, tostadas... todo en una hermosa bandejita. con mi futuro marido, después de analizar los ammenities del hotel, el local de Laduree y varias pâtisseries llegamos a la conclusión de que Francia era la capital internacional del packaging; las bolsitas, los envoltorios, los frascos ya son motivo suficiente para querer comprarse todo.
desayundaditos, y mapa en mano, nos dirigmos al Louvre.

la primer impresión fue: qué calor que hace adentro de la piramide de vidrio!?! nos hubiera encando quedarnos adentro sacando fotos, pero honestamente, no daba... al fin y al cabo, uno no quiere empezar el día frente una de las colecciones de obras de artes más grandes del mundo todo transpirado. 
vimos todo lo que había que ver: la mona lisa, la venus de milo, la victoria de samotracia, las bodas de caná, la libertad, el escriba, etc, etc, etc... y hasta podemos decir que caminamos por completo el museo. y enfatizo el termino "caminamos" ya que varias obras las pasamos caminando sin detenernos mucho en búqueda del Código de Hammurabi. afortunadamente lo encontramos. 
observación: increíble la cantidad de gente frente a la Mona Lisa. un cuadro chiquito frecuentado por tanta gente...

hay que aclarar que para ver la totalidad de las obras del museo se requieren al menos 3 días, mientras que nosotros pasamos en él sólo una mañana. almorzamos (ya mostraré qué) y nos dispusimos a buscar nuestro siguiente destino, la Opera de París.

que linda la Opera!! hicimos un tour (saladito...) y la recorrimos por completo.

el resto del día lo dedicamos a caminar por París. 
recorrimos la "Île de la Cité", visitando la Notre Dame, y caminando volvimos a nuestro punto de partida. las Puerta de las Almas, del otro lado del Louvre y los Jardines de las Tullerias. en mitad del recorrido, encontramos una zona de veterinarias, decenas de perritos y gatitos a la venta, uno más hermoso que el otro; si no fuera por mis hijos-gatos (y porque no hubiera sabido que hacer con ellos durante los 20 días que restaban de viaje) me los traía todos!!
nota de color: cuando empezamos a caminar por los jardines, nos agarro mucho, mucho sueño, entonces estiramos nuestros abrigos y nos dormimos una hermosa siesta. nos despertaron unos sonidos de tambores de un grupo de personas que estaban cantando y bailando por ahí.

una vez repuestos, caminamos hacia el Mausoleo de Napoleon pero no entramos. vaya uno a saber porque hicimos eso... será que no nos hacia mucha gracia la idea de hacerle una reverencia al fallecido??
caminamos alrededor del Museo Militar, recorrimos de punta a punta el Puente de Alejandro III y nos encontramos de nuevo en la Escuela Militar y el fin de los Campos de Marte.

se nos estaba haciendo tarde y nos estaba agarrando hambre, por lo que fuimos al ya conocido y frecuentado supermercado de marca nacional francesa a comprar algo para comer.


mi sueño era hacer un picnic como hacian todos en los Campos de Marte. no eran picnics comunes, uno en casa los suele relacionar con llevar el mate a la plaza con unos bizcochitos, pero acá era otra cosa, acá el picnic irradia glamour. un mantel hermoso, una canastita con copas de vidrio, una baguette y una botellita de vino o champan. 

con una pobre pero romántica imitación, mi futuro marido y yo nos acomodamos en el cesped para hacer nuestro picnic en el que creíamos, iba a ser nuestro último día en París.